
«Señor, no se preocupe, ese individuo que está viendo ahí es un muñeco». Así fue como la Policía Militar tranquilizó a la población respecto a la intervención urbana «Trampolim», que se instaló en varios puentes que cruzan el contaminado río Pinheiros desde el 19 de septiembre, Día Mundial de la Limpieza del Agua.
La obra, compuesta por personajes realistas situados en el extremo de unas tablas azules, tenía como objetivo aludir a la imposibilidad de zambullirse o nadar en el río Pinheiros debido a su contaminación.
La respuesta de la ciudad fue inmediata: 300 llamadas al Cuerpo de Bomberos, selfies y un gran número de publicaciones en las redes sociales, además de cobertura mediática espontánea. Una de las esculturas recibió un disparo de revólver y a otra le cortaron la cabeza. Todas estas transformaciones se incorporaron a la obra.
La obra formó parte de la exposición «Las orillas del río Pinheiros» y contó con una actividad educativa para grupos escolares en colaboración con la Asociación Águas Claras del Río Pinheiros, una ONG dedicada a la sensibilización y la recuperación de la cuenca hidrográfica del río Pinheiros.
Vídeo producido por Kana Filmes
Esculturas y pintura artística varias dimensiones






Foto: Kana Filmes

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